No creo que nadie espere que me ponga aquí a contar mi vida. Pero bueno, a mi no me importa que no lo esperéis, así que, dándoos la contra os contaré mi situación.
Espero que algunos sepan o al menos recuerden levemente que yo soy argentino. Nací en mil novecientos noventa en la ciudad de Godoy Cruz, provincia de Mendoza (tierra del sol y del buen vino). Crecí rodeado de una familia que no vivía con lujos, pero que no por eso no eramos felices.
Hasta mis cuatro años vivieron conmigo todos mis hermanos, en total somos seis. A partir de los cuatro años todos se fueron casando y dejando la casa, comenzando por mi hermana Beatriz, luego Luis, luego Adrián, luego Fabián y por último Gisela.
Vivíamos en una casa de tres habitaciones y eramos ocho personas contando a mis padres. No imaginéis una chavola ni nada así, era una casa muy bonita con jardín exterior y patio interior, en un barrio muy cómodo, seguro y con gente de clase media. Estoy hablando en pasado pero la verdad es que la casa sigue ahí esperándonos, en el mismo barrio y con las mismas paredes.
Yo era el menor de todos y cuando eres el menor lo inevitable es que tus hermanos esperen que madures rápidamente, así que digamos que crecí en un ambiente en el que tenía que luchar por mi lugar de hermanito pequeño. La verdad es que con la madre que tengo mi espacio estuvo bien asegurado.
Estudié en un colegio católico en el que he pasado los mejores momentos de mi vida, tengo muchísimos recuerdos en el instituto y también guardo amigos maravillosos que gané en aquellos años.
Yo opino que en el fondo, ninguno de nosotros somos libres, ya que la situación que vivamos dependerá de lo que nos rodee y lo que nos rodee dependerá de la historia de nuestra familia. Somos quién somos y estamos dónde estamos por decisiones que tomaron nuestros antepasados y que marcaron nuestro destino (un destino escrito con lápiz). ¿A que viene esto? Pues aquí es donde me toca relatar un hecho que hizo darle un giro bastante importante a mi vida…
Hacia el año 2001 Beatriz, junto con su familia, vino a vivir a España con la esperanza de mejorar su situación económica ya que en Argentina las cosas estaban bastante mal (no muy diferente a lo que hay ahora). El hecho que cambió todo fue cuando en el año 2003 se quedó embarazada. Una vez que su hijo nació, ella tenía que volver al trabajo, y se le ocurrió la idea de decirle a mi madre que se viniera a España para echarle una mano con el niño. Me quedé solo con mi padre, era algo diferente, algo nuevo, y yo presentía que volvería a ver a mi madre muy pronto pero no precisamente en suelo argentino. Y así fue como el 11 de febrero del 2004 mi padre y yo embarcamos en un avión rumbo Santiago de Chile, luego otro rumbo a Madrid y por último uno rumbo a Elche (tierra de palmeras, del misteri y de la dama de Elche).
Digamos que hasta aquí tenemos una visión muy resumida de lo que es mi vida en Argentina. Podría haber contado un montón de cosas más pero no he querido tampoco recrearme mucho en los detalles. Continuaré con mi vida en el siguiente post.
Posted By SeBaSeTu






